HASTAREKHA – EL DESTINO ESCONDIDO EN LAS MANOS

 

HASTAREKHA 

EL DESTINO ESCONDIDO EN LAS

 MANOS


¡Hari Om! Hoy quiero compartirles algunas palabras sobre una disciplina que tuve el honor de aprender de mi Guru, Swami Omanandji en India: la lectura de mano o Hastarekha.


Recuerdo como si fuera hoy la sorpresa de Sergio que en aquel momento solo acompañaba a su mujer a mis clases de Yoga cuando al leer su mano le dije que se dedicaría al Yoga y que tendría pronto un hijo varón. En ese momento me miró incrédulo, se rió y me dijo: tengo casi cincuenta años y soy electricista… hoy es un gran profesor de Yoga y su vida se vio bendecida por un hijo que es, literalmente, un sol. En otra oportunidad, en una presentación de mi libro “Horóscopo Hindú 2021” una chica me pidió que le firme un ejemplar, le pedí ver su mano y le conté que un amigo que estaba en el exterior volvería y le pediría casamiento… también se rió incrédula, afirmando que era imposible: a mi favor, tengo la foto de su casamiento que me mandaron con mucho cariño como prueba de mi lectura…


                                            En India leyéndole la mano al creador del Yoga
                                            para la risa. Por suerte me enteré quien era luego
                                            de leer su mano... ¡Fue un gran honor!


Sin duda, hay algo profundamente humano en el deseo de saber hacia dónde vamos, cuál es nuestro futuro, posibles obstáculos, etc. Pero, debemos comprender que no siempre es es curiosidad superficial, sino más bien una necesidad existencial.

Queremos entender si lo que estamos construyendo hoy tendrá sentido mañana, si el camino elegido realmente nos pertenece, si aquello que estamos haciendo está alineado con nuestro Dharma, etc. En ese punto, la lectura de la mano —tan antigua como silenciosa— aparece como una de esas tradiciones que no prometen certezas absolutas, pero sí una forma distinta de mirar.

En la tradición de la India, la quiromancia no nace como un entretenimiento ni como un truco adivinatorio, sino que forma parte de un sistema mucho más amplio de conocimiento, emparentado con el Jyotish (Astrología de India), el Ayurveda (Medicina tradicional) y el Yoga. Se la conoce como Hasta Samudrika Shastra o también como Hastarekha sastra, siendo ésta una ciencia que estudia las señales del cuerpo como manifestaciones de procesos más profundos. Los antiguos sabios no observaban la mano como un objeto aislado, sino como una extensión viva de la conciencia, del karma y de la experiencia encarnada.

Lo interesante es que esta tradición no se basa en una lectura simplista de líneas sueltas, sino que, muy por el contrario, insiste en una idea fundamental: ninguna línea por sí sola dice la verdad. La mano debe ser comprendida como un conjunto y así debe ser leída. La forma, la textura, los montes, la proporción de los dedos, ambas manos en relación y ¡las lineas!… todo entra en juego. Así como sucede en la Astrología de India, donde ningún planeta se interpreta aislado, aquí también la verdad surge de la relación entre todos los elementos.

Pero quizás lo más revelador es que, lejos de proponer un destino fijo, esta enseñanza sostiene que las líneas cambian... ¡Sí!, nuestras lineas cambian a partir de nuestras acciones… Aparecen, se transforman, se debilitan o se refuerzan según la vida que se vive, rompiendo con la idea fatalista de “todo está escrito”. La mano no es una sentencia, sino más bien debemos entenderla como un registro dinámico. Es, en cierto modo, un espejo del movimiento interno del ser humano.


Entonces, ¿cuál es la finalidad real de la lectura de la mano? No es predecir el futuro como si fuera algo externo e inevitable, sino más bien detectar tendencias, comprender hacia dónde se dirige la energía de una persona, reconocer patrones que ya están en marcha, etc. Es una herramienta de anticipación, pero también de conciencia. Permite ver lo que muchas veces ya está ocurriendo, pero todavía no ha sido reconocido.

Pero, ¡ojo!, con esto no le estoy, de ninguna manera, quitando su enorme poder de predicción y que vengo comprobando personalmente hace años. Lo que intento en este texto compartir es que, además, esta capacidad predictiva debe usarse para el autoconocimiento, la comprensión de procesos, la acción personal, etc y no como testigos pasivos de nuestra propia realidad.


Hay en esto una belleza particular, ya que la mano no inventa nada: revela. Muestra lo que el individuo está construyendo con sus decisiones, sus hábitos, su forma de estar en el mundo. Y en ese sentido, no habla del futuro como destino cerrado, sino como posibilidad en desarrollo.

Tal vez por eso esta práctica ha sobrevivido siglos. No porque prometa certezas, sino porque ofrece algo más valioso: una lectura sensible del ser humano. Un lenguaje silencioso donde el cuerpo —y en este caso la mano— deja ver, sin palabras, el camino que ya está siendo recorrido.


Para aquellas personas que por primera vez se acercan a esta disciplina les cuento que dentro de la observación y el estudio de las manos, los principales factores a analizar son:


* Tamaño, forma y textura de la mano

* Forma y textura de las uñas.

* Lineas, de las cuales 7 son las principales y 12 las accesorias: entre las principales encontramos las famosas lineas de la vida (Jeevan Rekha), el corazón (Vichar Rekha) y la cabeza (Mastishk Rekha).

* Señales en las manos: triángulo, cuadrado, estrellas, etc.

* Los Montes: protuberancias en las palmas de las manos y que, por lo general, se encuentran al pie de cada dedo.

* Yogas: esto cubre un enorme apartado donde los sabios nos han dejado el estudio de cientos de lineas y formaciones particulares que encontramos en las manos, por ejemplo: Navlaxmi Yoga que se forma entre las lineas del destino, el sol y mercurio otorgándole mucha riqueza a la persona, o Dur Yoga que nos enseña que ante la presencia de un triángulo en la linea de la vida la mano nos indica que la persona vivirá fuera de su país natal...


Esta ciencia que se nos enseña dentro de la Jyotish, como escribí anteriormente no se enseña de forma apartada sino que también incluye la lectura del rostro, marcas en el cuerpo, etc.

Un capítulo especial, y confieso que el que más me gustó siempre, es el estudio del tiempo desde la mano, vale decir, poder indicar los años e incluso meses en lo que sucederán o han sucedido ciertos eventos de importancia para la persona.

Algo más que no quiero dejar de contarles es la permanente interacción y complementariedad que existe entre la lectura de mano y la lectura de la carta natal (kundli). Una lección que siempre recuerdo y que viene directamente desde India es que siempre que algo es indicado en la mano se debe corroborar desde los períodos astrológicos de la Jyotish. He podido comprobar cientos de veces que los dashas (períodos planetarios) le ponen nombre y apellido a pequeños símbolos y líneas que encontramos en la mano. Es decir, si bien ambas son disciplinas que pueden profesarse de manera independiente, sin duda alguna, cuando alguien las usa de forma conjunta enriquece enormemente el contenido de sus lecturas.


Espero, de corazón, que este texto les haya servido para conocer un poco más sobre esta hermosa disciplina.

Om Shanti

-Deepak-

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